Los jugadores de la selección de Italia, este 31 de marzo de 2026, durante la tanda de penaltis de la repesca ante Bosnia y Herzegovina, disputada en Zenica. EFE/Nidal Saljic
Redacción deportes (EFE).- Italia estará fuera del Mundial por tercera vez consecutiva. Cayó este martes en los penaltis ante una Bosnia Herzegovina (1-1, 4-1) que jugó en superioridad desde el minuto 41 y que disputará la gran cita por segunda vez en su historia.
Otra vez la pesadilla italiana. La tetracampeona del mundo rozó el Mundial en un partido tenso. Dzeko y compañía sacaron petróleo cuando Italia lo tenía de cara. Y, pese a sobrevivir con uno menos durante 45 minutos y una prórroga, los penaltis, con los errores de Pio Esposito y Cristante, condenaron el sueño de todo un país resignado y deprimido con dos décadas de fútbol terrible.
La otra cara de la moneda, Bosnia. Celebró en casa un éxito tremendo cuando el partido se le puso tan en contra tras el gol de Kean en el minuto 15. La roja a Bastoni les allanó el camino. Y el tiempo, la fortuna de los penaltis y otra gran historia, la de un país con solo una participación, se abrieron paso pasa completar su gran historia.
En su camino a la posible redención, Italia encontró una dificultad enorme. Tuvo que sobrevivir toda la segunda mitad por la expulsión de Alessandro Bastoni, gran referente de la defensa. Su entrada a destiempo sobre Demirovic en el 41, tras un mal envío de Donnarumma y un exceso de confianza del resto, elevó la dificultad del reto a un nivel extremo.










