Gattuso lidera a un equipo que recibe a Irlanda del Norte por un pase a la final que dará la clasificación mundialista en terreno de Gales o Bosnia. 22 selecciones se juegan seis billetes
La última llamada para el Mundial atañe a 22 selecciones de cinco continentes que dirimen entre este jueves y el próximo martes los seis últimos billetes para el Mundial, una mezcla de urgencias e ilusiones que se exponen en unos procesos de repesca en los que se ven involucrados la tetracampeona Italia o cenicientas que jamás tuvieron presencia en el gran escaparate del fútbol planetario como Nueva Caledonia, Surinam o Kosovo. Todo se dirime a cara o cruz, en eliminatorias a partido único que ponen a prueba el sistema nervioso de aquellos...
equipos que están obligados a no fallar, como Italia.
Ausente de los dos últimos Mundiales, parece inimaginable pensar que la penúltima campeona de Europa pueda quedarse fuera una vez más, incluso cuando el listón se abre a 48 equipos. Para aderezarlo todo, ahí está además el volcánico Gennaro Gattuso como seleccionador de esta trémula selección transalpina, siempre entre el lamento y la excitación. Al simpar excampeón del mundo hace veinte años le parece que la clasificación en Europa, que ha pasado de trece plazas a dieciséis, es excesivamente cara. O al menos más que en otras confederaciones. Cuando a su camarada Fabio Cannavaro le nombraron seleccionador de la ya clasificada Uzbekistán lanzó una andanada entre la broma y la queja: “Se pone colonia, se aplica gel en el pelo y ya está en el Mundial. Y yo aquí en las trincheras…”.













