La entrevista de la joven parapléjica en televisión desata una oleada de mensajes para desacreditar la validez de su eutanasia, culpar al Estado y hacer que cambie de parecer

La aparición de Noelia Castillo en televisión pocas horas antes de recibir la eutanasia ha desatado una oleada en redes sociales para expresar la oposición a la muerte de la joven parapléjica de Barcelona. “No lo hagas”, “Dios te ama”, “reza por Noelia”, repiten quienes rechazan la decisión tomada por la catalana y avalada por la Administración y por los tribunales. Muchos de esos mensajes, acompañados de fragmentos de la extensa entrevista que ha concedido al programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3, plantean solo el deseo de que siga viviendo. Pero otros, lanzados desde grupos y cuentas ultras, se fundamentan en interpretaciones erróneas de las palabras de Noelia y, también, en bulos. Algunas de esas falsedades pueden ser desmentidas si se analiza el expediente sanitario y administrativo del caso Noelia, al que ha accedido EL PAÍS.

Uno de los mensajes más difundidos en X señala, con diferentes variantes, que cuando Noelia fue apartada temporalmente de sus padres y puesta a disposición de los servicios sociales de la Generalitat, fue violada “en manada” por un grupo de “menas” (acrónimo de menores extranjeros no acompañados) o de “inmigrantes ilegales”, que serían en todo caso los culpables de todo lo que le pasó después: el intento de suicidio que la dejó parapléjica y su idea de recibir la eutanasia. De ello se ha hecho eco, entre otros, el líder de Vox, Santiago Abascal: “Estoy muy afectado por esta noticia. El Estado le quita a una hija a sus padres. Los menas la violan. Y la solución que le da el Estado es suicidarla. La España de Sánchez es una película de terror”.