La joven parapléjica cuenta en Antena 3 que planea recibir la muerte digna este jueves en la residencia en la que vive: “Por fin lo he conseguido. A ver si ya puedo descansar”
La espera de un año y medio de Noelia Castillo, la joven parapléjica de 25 años de Barcelona que solicitó la eutanasia para poner fin al dolor que sufre por una lesión medular no recuperable, parece estar a punto de llegar a su fin. Si todo sale como ha planeado, este jueves la sedarán y le pondrán la inyección en su habitación de la residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes donde está ingresada, que es, según ha dicho, su “zona de confort” y donde se siente “más protegida”. “Yo les he dicho cómo quiero que sea. Quiero morirme mona. Siempre he pensado que quiero morirme guapa. Me pondré el vestido más bonito que tenga y me maquillaré; [será] algo sencillo”, ha dicho este miércoles en entrevista grabada y emitida en el programa Ahora Sonsoles, de Antena 3. A su familia, ha contado, les ha invitado a despedirse, pero en el momento de su muerte quiere estar sola.
A Noelia, que en 2022 quedó parapléjica y postrada en una silla de ruedas tras un intento de suicidio, la Generalitat le reconoció la prestación de ayuda a morir dignamente en julio de 2024, pero la férrea oposición de su padre, que junto con Abogados Cristianos llevó su caso a los tribunales, provocó un retraso del proceso. Una vez que agotaron todos los recursos, la joven anunció que este jueves podría llevar a cabo su voluntad: “Quiero irme ya y dejar de sufrir y punto. Ninguno de mi familia está a favor de la eutanasia. ¿Y yo todo el dolor que he sufrido durante todos estos años?“, se preguntaba al anunciar su decisión. “No tengo ganas de nada: ni de salir, ni de comer, ni de hacer nada. El dormir se me hace muy difícil y tengo dolor de espalda y de piernas”.















