El supervisor no aprecia apenas riesgos por el escaso volumen gestionado en las ocho gestoras
Los supervisores europeos han decidido atar corto a los fondos de inversión libre que conceden préstamos al margen del sistema bancario después de los nervios que provocó en Wall Street la crisis de la gestora Blue Owl. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) también ha calculado el impacto que esos instrumentos pueden tener en España. Y ha llegado a la conclusión, según fuentes del organismo, que el golpe sería muy limitado. En concreto, la exposición a la deuda pública de los ocho fondos de inversión libre (hedge funds, en la jerga del sector) que se dedican a ello en España es de 913 millones de euros, lo que supone solo el 0,19% del patrimonio gestionado.
La crisis de Blue Owl, que obligó a bloquear un fondo para minoristas con 1.400 millones de dólares para liquidarlo de forma ordenada, contagió a otros instrumentos similares de esta industria. Los supervisores europeos analizan con lupa sus mercados para asegurar que esa mecha no cruza el Atlántico. Y por ahora, la mayoría de mercados —también Luxemburgo y los Países Bajos— respiran.
La preocupación estaba en que estos fondos invierten en activos poco líquidos, en concreto en deuda a empresas que recurren a estas entidades en lugar de a la banca. El problema está en que, pese a invertir en esos activos ilíquidos, sí abren ventanas de liquidez para los minoritarios cada cierto tiempo.






