El mercado considera que los vínculos de las entidades españolas con el fenómeno es “limitado”

El mercado tiembla ante la posibilidad de que los tambores de crisis del mercado privado vuelvan a arrasar al sector financiero. Una posibilidad ante la que los bancos españoles ya se han puesto en guardia al punto de que, en reuniones con analistas, han detallado su eventual impacto. Sería muy limitado. El Santand...

er asegura que su exposición al mercado privado alcanza el 1% del crédito, mientras que el BBVA afirma cuenta con una exposición a sponsor financieros (fondos) inferior al 0,5% del riesgo del grupo.

Durante los últimos años, el crédito privado se ha revelado como una fórmula ideal para que las empresas diversificasen el acceso al crédito. En vez de depender únicamente de la financiación bancaria, como sufrieron las compañías durante la Gran Recesión, los fondos de deuda les ofrecían una nueva vía. Aunque habitualmente ofrecen préstamos más caros que la banca tradicional, presentan estructuras más flexibles, lo que llevó a un número creciente de empresas a recurrir a sus soluciones o a una combinación con las bancarias.

Poco a poco, han ido comiendo terreno a la banca tradicional, también en Europa y España, cuando en EE UU eran fórmulas ya muy extendidas desde hace tiempo. El problema ha venido cuando los participantes de estos fondos de deuda han solicitado recuperar su dinero y las inversiones que subyacen no tienen esta liquidez. Estos vehículos se comercializaron en un principio como con una duración estipulada, momento hasta el que no podía recuperarse el dinero. En los últimos tiempo se abrieron fórmulas con ventanas de liquidez que faciiltaban los reembolsos. Es lo que ha provocado el estallido.