El intelectual Silvio Almeida fue destituido por el presidente Lula en 2024, al trascender las acusaciones de Marielle Franco y otras mujeres

El caso de acoso sexual que sacudió el Gabinete de Luiz Inácio Lula da Silva en 2024, con un ministro como supuesto agresor de una ministra, avanza lentamente. La Fiscalía General acaba de acusar formalmente a Silvio Almeida, entonces titular de Derechos Humanos, del delito de “importunación sexual” contra la ministra de Igualdad Racial, Anielle Franco, según trascendió el fin de semana. Almeida fue

l" data-link-track-dtm="">destituido de manera fulminante en cuanto las primeras denuncias, de una ONG, fueron públicas. El caso, que se tramita en secreto, queda ahora en manos del Tribunal Supremo.

La importunación sexual conlleva una pena de entre uno y cinco años de cárcel. El Código Penal brasileño lo define como “cometer un acto lascivo contra alguien sin su consentimiento, con la intención de satisfacer la propia lascivia o la de otra persona”.

La ministra Franco reaccionó con un mensaje en redes sociales. Señala que la decisión de la fiscalía es “una etapa más en el reconocimiento de la verdad”. Pero también enfatiza que, más allá del significado a título personal, tiene un efecto colectivo: “También es un estímulo para que las mujeres que están sufriendo o han sufrido violencia no sufran en silencio, sino que denuncien a sus agresores”, añadió. Almeida defendió su inocencia y se proclamó víctima de una persecución.