Los agentes de la policía migratoria recorren las terminales de varios aeropuertos de Estados Unidos sin una función clara, después de que Trump los enviara para lidiar con las largas colas de viajeros

Cientos de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en sus siglas en inglés) recorren este lunes los pasillos de las terminales de una docena de aeropuertos de Estados Unidos sin que su función esté clara más allá de intimidar a viajeros y trabajadores de otros servicios aeroportuarios. El presidente estadounidense Donald Trump ordenó desplegar estos controvertidos agentes migratorios como medida de presión ante las largas colas en los controles de seguridad de pasajeros y para tratar de poner fin al cierre fiscal que sufre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desde el 14 de febrero.

Muchos trabajadores de la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA) están solicitando bajas laborales porque llevan varias semanas sin cobrar debido al bloqueo presupuestario del DHS. Esta administración, que está temporalmente descabezada después de que Trump despidiera a Kristi Noem por las dudas sobre su gestión, tiene entre sus competencias los controles de seguridad en los aeropuertos y estaciones de tren. También gestiona la Guardia Costera, los servicios secretos, la agencia de actuación de emergencias (FEMA) y los servicios de ciberseguridad, entre otros. Seguridad Nacional también es responsable del ICE y la Patrulla Fronteriza, las dos agencias que son el objeto del enfrentamiento entre republicanos y demócratas en el Congreso que ha desembocado en el cierre presupuestario del DHS.