‘The New York Times’ revela un acuerdo entre la agencia de seguridad aérea y el ICE para localizar y detener a migrantes que tengan órdenes de deportación

La Administración de Donald Trump tiene en marcha una colaboración entre la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por las siglas en inglés) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por la que los datos de todos los pasajeros aéreos llegan a manos de las autoridades migratorias. El traspaso de información facilita la detención de migrantes y su deportación.

El acuerdo, que se inició en marzo, implica que los agentes migratorios pueden recibir información del vuelo que van a tomar los pasajeros que tienen una orden de expulsión y así detenerlos antes de su embarque. Así lo ha revelado The New York Times, que ha tenido acceso a documentos que lo demuestran.

Eso es lo que le pasó a la joven de 19 años Any Lucía López Belloza, que fue detenida en el aeropuerto Logan de Boston el 20 de noviembre y deportada a Honduras dos días después. López Belloza cursaba el primer año de estudios universitarios y decidió dar una sorpresa a su familia, que reside en Texas, con motivo del Día de Acción de Gracias. La joven fue detenida cuando iba a embarcar en el avión, pues tenía una orden de deportación pendiente.