El país intenta pasar página mientras los venezolanos miden en las calles la verdadera apertura del Gobierno de Delcy Rodríguez

La guionista Gaba Agudo Adriani buscaba con el GPS la casa de una amiga en Caracas cuando acabó frente a una calle cerrada por uniformados y controles. Tardó varios segundos en entender no solo que allí vive Delcy Rodríguez, sino quién es ahora Delcy Rodríguez. Ese instante de desconcierto resume bien una sensación común ante el nuevo momento del país. Después de años atrapada en la espera del cambio, Venezuela ha entrado en una nueva etapa sin que sus ciudadanos terminen de saber dónde están parados. La realida...

d se movió de golpe, pero sigue envuelta en una mezcla de optimismo e incertidumbre. Algo cambió: lo difícil es definir cuánto, hacia dónde y por cuánto tiempo. Aunque sí parece irreversible.

En Caracas, el nombre y el rostro de Nicolás Maduro siguen plasmados en algunas vallas y cuñas de televisión, pero su presencia se ha ido diluyendo hasta desaparecer de las conversaciones cotidianas. E incluso de la esfera de poder. Casi tres meses después de su captura en una cinematográfica operación estadounidense y a pocas semanas de que empiece su juicio en Nueva York, el país funciona —mejor— sin él.