El técnico, que ya cuenta con Mbappé y Bellingham, busca prolongar la versión comprometida del equipo, algo que no lograron Xabi Alonso ni el último Carlo Ancelotti
Después del batacazo contra el Getafe, Álvaro Arbeloa les habló a los jugadores del día de la marmota y la película Atrapado en el tiempo. “Les pregunté y no la había visto nadie. Asencio me dijo que la estrenaron 10 años antes de que naciera”, desveló el técnico tras la ida contra el Manchester City. Unos días antes, en el duelo ante los azulones, un Madrid sin Mbappé ni Bellingham había ...
vuelto a sufrir la misma caída de tensión de tantas y tantas citas. “Les insisto mucho: quiero que crean en que son muy buenos, pero que necesitamos ser muy buen equipo. Y eso se hace pensando colectivamente”, explicó el técnico.
En las últimas dos semanas, el técnico, agarrado por las bajas a varios secundarios y muchos canteranos, se ha apuntado un tanto personal con la eliminación de los citizen, su apuesta por los jóvenes e, incluso, algunos apuntes tácticos ante Pep Guardiola. Pero a partir de ahora encara su gran desafío como entrenador del Real Madrid, lograr lo que no pudieron Xabi Alonso ni Carlo Ancelotti en su última campaña: hacer que el equipo también sea aplicado en defensa con todas las estrellas juntas. Kylian Mbappé ya regresó en el Etihad y Jude Bellingham apunta a la convocatoria del derbi (21.00, Movistar; con las bajas de Courtois, Militão, Mendy, Ceballos y Rodrygo). “Esté quien esté en el campo, este es el camino”, reivindicó Arbeloa el martes.






