El entrenador del Real Madrid, que acude a Balaídos con diez bajas, destaca la aportación de la cantera y espera que el triunfo sea un punto de inflexión

Por convencimiento pleno, como trasladó Álvaro Arbeloa, o pura necesidad, al entrenador del Madrid no le quedó otra que acudir a la habitualmente olvidada Fábrica en una noche agónica en Balaídos. Con la marea subiendo, por el campo aparecieron Thiago Pitarch, César Palacios y Manuel Ángel, además de Gonzalo García. “Hay que valorar más la cantera. Aquí vienen los mejores jugadores del mundo, pero tenemos canter...

anos de muchísima calidad”, proclamó Arbeloa, preparador del Castilla hasta enero.

Una velada al límite acaparada por los más imberbes y resuelta por dos goles de dos medios en los tres tiros a puerta de los blancos: Tchouameni y Valverde en ausencia de Mbappé. “Ojalá esta personalidad y carácter sean un punto de inflexión, y a partir de aquí todo vaya mucho mejor. Esto es el Real Madrid: pelear y luchar”, afirmó el entrenador blanco antes de dejar una frase con un mensaje enigmático en una cita con muchas bajas. “Estoy feliz, sobre todo, por la gente que ha querido venir, que ha querido empujar. Estos son los momentos en los que se ven a los jugadores del Madrid, y hoy he visto a muchos”.