Durante años se ha repetido a los jóvenes que sigan su corazón a la hora de elegir una carrera profesional, pero antes deberían pararse a ver si tienen alguna posibilidad. “Para ser feliz en un trabajo se necesita poder hacerlo, saber hacerlo y querer hacerlo”, insiste la experta Elena Ibáñez

Durante décadas se nos ha repetido que tenemos que “perseguir nuestros sueños”. Especialmente a los más jóvenes. Sin embargo, cada vez surgen más voces clamando que las cosas no funcionan de esa manera. Una voz inesperada se alzó hace unas semanas sobre este debate: a través de Instagram, la actriz

ria-os-pediria-dinero-o-informacion-privada.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/gente/2026-01-16/reese-witherspoon-la-ultima-famosa-suplantada-en-redes-sociales-advierte-a-sus-seguidores-nunca-os-manipularia-os-pediria-dinero-o-informacion-privada.html" data-link-track-dtm="">Reese Witherspoon contó que acababa de hablar con una mujer que no estaba contenta en su trabajo y quería cambiar su trayectoria profesional. “Bien, ¿cuáles son tus talentos especiales?”, le había preguntado la protagonista de Una rubia muy legal. La otra mujer no había sabido contestarle. “Todos tenemos sueños. Pero eso no significa que vayan a hacerse realidad. Se supone que debes hacer lo que se te da bien. Tu trabajo en la vida es descubrir cuáles son tus talentos especiales y trabajar en algo relacionado con ellos. No persigas tus sueños, persigue tus talentos”, explicaba a sus 30,5 millones de seguidores la actriz ganadora de un Oscar por su papel en En la cuerda floja. ¿Hasta qué punto es válida la propuesta de Witherspoon?