Son tiernos, suaves, de rellenos variados y sirven tanto para una comida rápida como una celebración. Lo mejor: hay establecimientos que los preparan en España
Si te gustan los sándwiches tiernos al estilo de los sando japoneses, los tea sandwiches ingleses, los tramezzini italianos o los populares de Rodilla, es hora de que conozcas los sándwiches de miga argentinos. Su gracia radica en la divina proporción entre un pan tiernísimo y singular y un relleno de calidad con la humedad justa. Al igual que las empanadas, el asado, los alfajores o las facturas, no han tardado en llegar a España: existen establecimientos como Olsen en Madrid o Casa Miga en Barcelona que los elaboran y que funcionan como puente entre la gastronomía de aquí y de allá para paliar la nostalgia de quienes los añoran y para acercarlos a nuevos y curiosos paladares.
“Se trata de un sándwich frío elaborado de forma artesanal con un pan muy fino y esponjoso, sin corteza, de textura extremadamente suave. Se rellena con ingredientes simples y otros más complejos, pero de mucha calidad. Es delicado, ligero y elegante. Muy distinto al concepto de bocadillo o sándwich tradicional que se conoce en España”, explica Brian Fuks, uno de los socios fundadores de Olsen. Suele aparecer en rectángulos de 12x7 centímetros o medidas similares y en formato triple, es decir, pan-relleno-pan-relleno-pan, algo que es posible gracias a que las capas de pan son de unos cinco milímetros de espesor.






