La última crisis del petróleo amenaza con afectar a la curva de la demanda
Hicieron falta dos crisis petroleras en Oriente Próximo para que el mundo prestara realmente atención a la eficiencia energética. El resultado fue una reducción constante, a lo largo de décadas, de la cantidad necesaria para generar una cierta cantidad de riqueza. Si la última crisis de la región persiste, acelerará esta tendencia y la llevará a otro nivel....
Antes de 1973, el precio del crudo se mantenía, en términos reales, por debajo de 30 dólares el barril. Era tan barato que los consumidores nunca tenían suficiente. Sustituyó al contaminante carbón para la calefacción, impulsó la fabricación de automóviles e inspiró a los científicos a desarrollar nuevos productos químicos. El embargo petrolero de la OPEP contra EE UU tras la guerra árabe-israelí de 1973 provocó que el precio por barril casi se cuadruplicara, pese a que los recortes de producción que lo acompañaron solo suponían en torno al 9% del suministro, según el Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia. Años más tarde, la Revolución Iraní eliminó el 7% del suministro mundial, lo que provocó que los precios se duplicaran.
Las economías, naturalmente, reaccionaron. Los consumidores se volvieron más exigentes y se intensificó la búsqueda de fuentes de energía alternativas. El resultado ha sido un aumento constante de la eficiencia, como se expone en el artículo de 2021 Intensidad del petróleo: la curiosa relación entre el petróleo y el PIB, de Christof Rühl y Tit Erker, de la Escuela Harvard Kennedy. Hace 53 años, se necesitaba en torno a un barril de petróleo para generar 1.000 dólares de PIB; ahora se obtiene con menos de la mitad. El mundo siguió consumiendo más petróleo, a medida que la riqueza crecía más deprisa.








