Teherán guarda silencio sobre su estado. Es el intento de magnicidio más relevante de la guerra desde la muerte del líder supremo Alí Jameneí
Tras dos semanas en las que el régimen iraní ha venido manteniendo el pulso a los intensos bombardeos para derrocarlo, Israel ha anunciado este martes haber matado a su figura más destacada desde el magnicidio del líder supremo, Ali Jameneí, el pasado 28 de febrero. Se trata de Ali Larijaní, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y uno de los hombres fuertes, en particular tras el nombramiento de Mojtada Jameneí como sucesor de su padre. Era descrito a menudo como su gobernante de facto, si bien el régimen de Teherán no depende de un solo hombre, sino de varios pilares que lo sostienen y siempre tienen listo un sucesor. Teherán, de momento, guarda silencio sobre su estado.
La agencia semioficial Tasnim ha difundido lo que describe como una nota manuscrita de Larijaní, honrando a los 84 marinos de guerra que mató un torpedo estadounidense al hundir su fragata el mes pasado, cerca de las costas de Sri Lanka. No está claro si es un intento de desmentir la muerte. Está fechada “17 días después del martirio” de Ali Jameneí, “en vísperas de la ceremonia fúnebre” en honor a los marinos, por lo que podría haber sido escrita antes del bombardeo para matarlo, que Israel sitúa esta noche.















