La aviación militar israelí se atribuye el asesinato de hasta 40 altos mandos iraníes y centra sus bombardeos en una zona de instituciones y ministerios. El régimen completa el triunvirato que pilotará el país con el nombramiento de Alireza Arafi

La aviación israelí ha lanzado este domingo —en el segundo día de su guerra mano a mano con EE UU para derrocar al régimen iraní— una oleada de bombardeos contra “el corazón de Teherán”, donde decenas de miles de personas lloran en las calles y prometen venganza por el asesinato del líder supremo, Alí Jameneí. Lo confirmó de madrugada, entre lágrimas, un presentador de la televisión nacional, al leer un comunicado del Consejo de Defensa. E Israel ha desvelado este domingo que su aviación lanzó la bomba contra el complejo de la capital donde estaba reunido con otros altos mandos. Una bandera roja, símbolo de la venganza, luce ya en la cúpula de la mezquita de Jamkaran, en la ciudad de Qom, un destacado centro de estudios y peregrinación chíi. Desde la mañana, Irán ha lanzado hasta cuatro oleadas de misiles contra Israel, donde las sirenas están sonando con frecuencia.

La aviación israelí está golpeando de nuevo la capital iraní. Han sido al menos una decena de ataques, en cuatro oleadas. Las imágenes de televisión muestran columnas de humo. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, así lo ha confirmado: “En los próximos días atacaremos miles de objetivos del régimen terrorista. Crearemos condiciones para que el valiente pueblo de Irán se libere de las cadenas de la tiranía”. “Ciudadanos de Irán, no perdáis esta oportunidad”, ha manifestado Netanyahu, de nuevo instando a los ciudadanos iraníes a que se rebelen contra la cúpula de poder.