Una fuente oficial israelí afirma que han hallado su cadáver. Irán acusa al Gobierno de Netanyahu de confundir con una “guerra psicológica” y dice que el mandatario sigue “al mando”
Israel y Estados Unidos dan por muerto al líder supremo iraní, Alí Jameneí, en los bombardeos lanzados este sábado junto a Estados Unidos. Primero lo ha trasladado bajo condición de anonimato una fuente oficial israelí a los medios de comunicación del país. Después, el presidente estadounidense, Donald Trump, lo ha confirmado en su red social Truth: “Jameneí, una de las personas más malvadas de la historia, está muerto”.
Las fuentes israelíes han asegurado que el cadáver del líder iraní ha sido hallado en un búnker y que los servicios de inteligencia han visto un documento gráfico del lugar. Poco después del anuncio israelí, las agencias de noticias iraníes, Tasnim y Mehr, ambas vinculadas a la Guardia Revolucionaria, aseguraron que Jameneí se mantiene “firme y decidido al mando del campo de batalla”. El jefe de relaciones públicas de Irán había acusado antes a los enemigos del país de librar una “guerra psicológica”.
De 86 años, Jameneí es la máxima autoridad de Irán desde la muerte en 1989 del fundador de la República Islámica, Ruhollah Jomeini. De confirmarse, sería la primera vez que Israel asesina a un máximo dirigente en el poder. Hasta ahora nunca había matado a un jefe de Estado. Solo lo ha hecho con los líderes de partidos-milicia, como Hezbolá o Hamás.











