Fomentar un modelo educativo basado en el razonamiento promueve la autonomía frente a la sumisión, permitiendo que el menor aprenda a expresar sus opiniones con respeto y a sostener sus propias decisiones
Durante décadas ha existido una creencia profundamente arraigada que sugiere que los menores son una propiedad de los adultos. En una educación adultocentrista basada en una relación de verticalidad que ha perpetuado dicha idea, se ha creído que los niños tenían la obligación de replicar l...
as costumbres de sus progenitores, tener sus mismas opiniones, cumplir sus expectativas y, todo ello, sin opción a mostrar su carácter o su propia identidad.
La personalidad del ser humano se forma a lo largo de toda su vida. En ello interfieren diversos factores, tanto ambientales —la educación, el estilo de crianza, la cultura y el entorno—, como aspectos biológicos —la genética y el temperamento—. Lejos de ser un inconveniente, esta individualidad debe contemplarse desde una perspectiva positiva y enriquecedora para la sociedad, donde cada ser humano es único y debe defender su identidad con orgullo y seguridad.
En la primera etapa de la vida —de los 3 a los 6 años—, el pensamiento del niño se basa en ideas mágicas, fantasiosas, donde todo es posible gracias a su creatividad e imaginación, donde sigue con admiración los pasos de sus progenitores, educadores y otros adultos ejemplares para él, sin cuestionarse que no sean los adecuados o los mejores. A partir de los 7 años, el niño comienza a adquirir sus propias ideas. Su madurez cerebral le permite comenzar a iniciar una transición muy importante y necesaria para la vida, que le llevará a adquirir el pensamiento crítico. La capacidad para analizar las situaciones, hacerse preguntas, tomar decisiones y aprender a dar respuesta a las diferentes cuestiones de la vida comienza a asentarse a partir de los 9 años, pero para ello es necesario favorecer diferentes aspectos a lo largo de la infancia que potencien esa habilidad que, aunque pueda resultar incómoda de acompañar para los adultos, es necesaria y fundamental para un adecuado desarrollo y crecimiento.






