El temor a fallar en acciones cotidianas de la crianza se puede convertir en una carga emocional añadida que afecte tanto el bienestar adulto como el desarrollo infantil
Desde el primer momento, los padres asumen la responsabilidad de cuidar y velar por el bienestar de sus hijos. A lo largo de los años, deben tomar miles de decisiones y, antes y después de hacerlo, es frecuente que les
-que-te-has-imaginado.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/mamas-papas/actualidad/2025-04-25/paola-roig-psicologa-perinatal-y-escritora-se-trata-de-ir-abrazando-entendiendo-y-cuidando-la-madre-que-eres-no-la-de-las-redes-o-la-que-te-has-imaginado.html" data-link-track-dtm="">surjan preguntas sobre si están obrando correctamente o, por el contrario, deberían haberlo hecho de otra forma. “Que los padres duden si están actuando bien con sus hijos es muy común, pero lo más importante es que tengan el foco al 100% en ellos. También tienen mucho que ver las hormonas, sobre todo en las mujeres”, desarrolla Irene del Moral, psicóloga sanitaria y fundadora del centro Erea en Valencia. “Como la atención está puesta en ellos, quieres que estén bien y educarles correctamente para que disfruten en el día de mañana de una buena vida. Ese exceso de atención lleva en muchas ocasiones a desarrollar obsesiones con este tema”, añade.






