Las 20 derrotas en 42 partidos convierten el curso actual en el más complicado de la trayectoria del técnico en San Mamés

La temporada que debía de confirmar el crecimiento del Athletic Club ha terminado convirtiéndose en el momento más complicado de Ernesto Valverde en el banquillo rojiblanco. A falta de 10 jornadas para el final de la Liga, el técnico extremeño afronta la campaña más adversa de todas las que ha dirigido en la entidad de Ibai...

gane, marcada por una acumulación de derrotas inédita en su trayectoria.

El contraste con el arranque del curso resulta llamativo. El equipo inició la temporada en agosto envuelto en un clima de optimismo alimentado por el regreso a la Liga de Campeones. Tres victorias consecutivas en las primeras jornadas (Sevilla, Rayo Vallecano y Betis) elevaron las expectativas y alimentaron la sensación de que el Athletic podía protagonizar una campaña histórica. Incluso el propio club se permitió mirar a un registro que nunca había logrado: cuatro triunfos seguidos para firmar el mejor inicio liguero de su historia.

Pero el entusiasmo duró poco. Tras aquel arranque prometedor llegaron cinco derrotas (Alavés, Arsenal, Valencia, Villarreal y Dortmund) y un empate (Girona) en los seis partidos siguientes. El Athletic empezó a mostrar grietas en el juego y, sobre todo, una fragilidad competitiva que con el paso de los meses se ha convertido en una constante.