La expulsión de Vivian condiciona al equipo de Valverde, que se estrelló contra Agirrezabala en la primera parte

El Valencia le endosó al Athletic su tercera derrota consecutiva, dos de Liga y una de Champions, se redimió con su afición tras la goleada que recibió frente al Barça y evidenció los problemas goleadores de su rival, incapaz de marcar en las tres últimas citas.

Julen Agirrezabala, cuña de la misma madera, le fastidió la primera parte al Athletic en Mestalla. Los bilbaínos apabullaron por momentos al Valencia, lo encerraron en su campo, y a diferencia de los partidos anteriores en los que les faltó remate, esta vez sí encontraron la portería rival, aunque también a Julen, que a los siete minutos voló para neutralizar una volea de Sancet, un rato más tarde desvió otro remate del pamplonés después de una estupenda combinación con Robert Navarro y Williams, y a la media hora le sacó al capitán un disparo con el cuerpo.

Fueron 30 minutos de agobio, con el Valencia muy atrás, incapaz de salir de su campo con el balón en los pies, y la afición de uñas ante la impotencia de su equipo, que solo pudo aliviar la presión en un par de pérdidas en medio campo, neutralizadas por la rapidez defensiva del Athletic.