El técnico del Athletic admite que el partido ha sido el peor de su equipo “en los últimos años”

Los primeros miles de aficionados saudíes que lograron sortear la caravana de automóviles embotellados que iluminaban las autovías que circundan el estadio King Abdullah de Yeda confirmaron la condición de visitante asumida con desgana y resignación por los jugadores del Athletic en los días previos.

La sonora pita con la que fueron recibidos los futbolistas de Ernesto Valverde cuando pisaron la hierba fue otra muestra de que el interés de los hinchas autóctonos se focaliza en Barça y Madrid. La ausencia por unas molestias físicas de Nico Williams, uno de los grandes reclamos publicitarios del torneo para los aficionados locales junto a Lamine Yamal, aumentó esa sensación de desamparo. La tunda al Athletic que presenciaron convirtió el coliseo de Yeda en una ola de satisfacción generalizada a la espera de que el domingo el Madrid pueda completar el deseado clásico por la parroquia saudí. “Cuando el Barça nos ha hecho un gol hemos acusado demasiado el golpe. Si agachas la cabeza contra un equipo así te pasa por encima porque no tiene piedad. Nos hemos ido 4-0 al descanso, muy doloroso”, arrancó su análisis Valverde con rictus serio. “Primero pedir perdón a los aficionados. Empezamos bien, pero no logramos mantener el ritmo. El año pasado fuimos la defensa menos goleada del campeonato y ahora mismo no estamos del todo bien”, lamentó el central Vivian. Iñaki Williams también hizo una solicitud similar. “No soy partidario de pedir perdón”, dijo el técnico del Athletic.