Google, Ikea o la españolas Iberdrola y Acciona abogan por este instrumento de política climática mientras crece la presión sobre el mercado de carbono

Una veintena de multinacionales —entre las que figuran Google, Microsoft, Ikea, Coca-Cola, Amazon, Volvo y las españolas Iberdrola y Acciona— lanzan este lunes una declaración conjunta en la que respaldan el Régimen de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (conocido por sus siglas en inglés ETS) y defienden el “mantenimiento de la integridad” de esta herramienta, la más importante en la lucha contra el cambio climático que tiene la UE. Este posicionamiento claro llega en un mome...

nto en el que algunos gobiernos de los Veintisiete, con Italia a la cabeza, han pedido la suspensión del ETS. Al otro lado, en una posición similar a la de este grupo de empresas, están otros ocho países europeos, entre los que destaca España, que defienden este sistema al considerarlo “la piedra angular de la política climática de la UE”.

Europa fue pionera en 2005 en ponerle un precio a cada toneladas de dióxido de carbono (CO₂) que emiten determinadas industrias. Este gas es el principal de los que están detrás del calentamiento global y el ETS obliga a las instalaciones y empresas más emisoras a pagar por cada tonelada de CO₂ que expulsan a la atmósfera. Ese sobrecoste que se impone ha contribuido, por ejemplo, a que en muchos Estados se haya dejado de lado el carbón y también, aunque en menor medida, el gas natural en favor de otras fuentes no emisoras, como las renovables. Para eso fue precisamente diseñado, para incentivar las energías limpias y penalizar a las que sobrecalientan el planeta.