El equipo blanquiazul mantiene su buena dinámica en Anoeta con un triunfo sólido que refuerza sus opciones de clasificarse para Europa
La Real Sociedad sigue avanzando con paso firme. El efecto de Pellegrino Matarazzo, lejos de diluirse con el paso de las jornadas, continúa en plena efervescencia. No solo por los resultados, sino también por la capacidad del técnico para reactivar a futbolistas que parecían haber quedado en un segundo plano.
es-de-copa-que-se-grabo-una-promesa-eterna-a-su-padre-youll-never-walk-alone.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/deportes/futbol/2026-02-13/turrientes-el-goleador-de-las-semifinales-de-copa-que-se-grabo-una-promesa-eterna-a-su-padre-youll-never-walk-alone.html" data-link-track-dtm="">Es el caso de Beñat Turrientes, que hace apenas unos meses estaba más cerca de salir que de consolidarse en el equipo. El centrocampista de Beasain se ha convertido ahora en una pieza indiscutible ofreciendo probablemente su mejor versión desde que dio el salto al primer equipo.
Ante Osasuna, un rival al que el conjunto blanquiazul parece tenerle tomada la medida esta temporada, la Real volvió a confirmarlo. No hace tanto ya le dejó fuera de la Copa en una noche dolorosa para los navarros, después de que estos desperdiciaran una ventaja de 0-2 cuando apenas quedaba un cuarto de hora para el final. Esta vez, también con Anoeta como escenario, fue el conjunto rojillo el que avisó primero. Un remate de cabeza de Víctor Muñoz se estrelló en el larguero de la portería defendida por Álex Remiro, un susto que no alteró demasiado el guion. Porque la Real, paciente y segura de sí misma, terminó encontrando el acierto.






