El país vive una de las mayores alzas en los precios de las casas dentro de la UE por las ayudas estatales, los tipos favorables y la escasez de oferta
Hungría lleva viviendo una situación paradójica en la última década. Los precios de la vivienda se triplicaron los dos últimos lustros; sin embargo, las transacciones de compra se han mantenido a un nivel alto durante todo ese tiempo, en torno a las 150.000 por año. En concreto, los precios inmobiliarios aumentaron un 275% entre el...
tercer trimestre de 2015 y el mismo periodo de 2025, según Eurostat. Se trata del mayor crecimiento dentro del bloque comunitario, por delante de Portugal (169%). Finlandia fue el único país donde los precios cayeron un 2%. En términos reales, el metro cuadrado supera en la actualidad los 3.800 euros en Budapest y en una ciudad de menor dimensión y universitaria, como Szeged, ronda los 2.500 euros en contraste con las localidades pequeñas, donde se alcanzan los 1.000 euros.
Debido a esta subida de los precios de la vivienda, Gabor Kovács necesitó tres años para comprarse una apartamento de tres habitaciones en un barrio periférico de la capital húngara. “He tenido que esperar a que me subieran la nómina a casi 2.000 euros brutos [ligeramente superior al salario medio]”, cuenta este mecánico de 33 años. Padre de dos hijas de siete y cinco años, Kovács reconoce que ahora paga menos por la hipoteca que por el alquiler donde vivía hasta hace medio año, también gracias a que ha recibido una ayuda estatal. “Hemos pasado de poco más de 600 euros de arrendamiento a casi 500 al mes”, dice.






