El encarecimiento de las casas, aunque algo más moderado, persistirá este año y se agudizará la crisis de acceso, sobre todo por la falta de oferta

La vivienda volverá a ser una emergencia nacional este año. Las previsiones del mercado residencial para 2026 empujan al desaliento al prever nuevas subidas de precios que, aunque más moderadas, van a seguir estrangulando el acceso a una casa y agravando la gran crisis. Loco y desbocado son dos adjetivos convenientes para un mercado que se ha colocado en 2025 en precios máximos.

Los portales Fotocasa e Idealista calculan que el incremento ha superado el 15% anual. “Nunca se había detectado un aumento tan fuerte en tan poco tiempo”, dice María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, que calcula el precio medio de una casa en España en 226.000 euros (dato de noviembre). El mercado encadena tres años de subidas a un ritmo que recuerda al pasado. CaixaBank Research admite que se empiezan a detectar señales de sobrevaloración, pero el contexto actual difiere del anterior al estallido de la burbuja: “No hay un exceso de oferta, sino un grave déficit de vivienda y eso es lo que explica principalmente la presión sobre los precios; y la situación financiera de las familias, del sector constructor y promotor, y del sistema financiero es sólida”.