La Casa Blanca pone en marcha la vía administrativa para imponer nuevos gravámenes a la importación bajo la Sección 301

Estados Unidos ultima una serie de investigaciones comerciales para tratar de restablecer el muro arancelario levantado por el presidente Donald Trump el año pasado y que fue tumbado hace unas semanas por el Tribunal Supremo al sentenciar que no puede aprobar estos aranceles indiscriminados sin pasar por el filtro del Congreso.

Las nuevas investigaciones comerciales son el paso previo para una nueva estrategia arancelaria que pasa por invocar la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Esta norma faculta a la Oficina Comercial de Estados Unidos imponer aranceles como medida de represalia si, tras una investigación oficial, se demuestra que otros países aplican medidas comerciales “injustificables”, “irracionales” o “discriminatorias” para las empresas estadounidenses o que violen acuerdos comerciales internacionales. Este tipo de investigaciones suelen tardar meses en completarse. En resumen, las nuevas investigaciones se dirigirán contra los países que tengan “prácticas comerciales desleales”.

Entre los temas que se investigarán se encuentran los impuestos a los servicios digitales y la presunta manipulación monetaria, según ha adelantado The New York Times. Los aranceles que la Casa Blanca pretende imponer bajo la Sección 301 suelen tardar meses o incluso años porque suele contar un trámite de alegaciones del Estado afectado, pero el equipo de Trump espera que pueda acelerar el proceso para que esté listo este próximo verano.