La presidenta Von der Leyen apunta a una medida para contener las cotizaciones energéticas similar a la excepción ibérica que se aplicó tras guerra de Ucrania
Ya antes de que cayeran las bombas en el golfo Pérsico, la Comisión Europea había fijado como prioridad máxima rebajar los precios de la energía. Así que ahora, con la guerra abierta, la prioridad no ha hecho más crecer y la presidenta Ursula von der Leyen ha señalado este miércoles una ruta para llegar a esa meta en la que aparece una propuesta que hasta ahora no sonaba bien en Bruselas: “Limitar el precio del gas”. La alemana ha dejado caer esta posibilidad ante los eurodiputados cuando ha enumerado las alternativas en las que trabaja el Ejecutivo europeo para presentar a los líderes de la UE en la cumbre que se celebrará la próxima semana.
El listado que ha presentado la alemana empieza por “el diseño del mercado”, el llamado sistema marginal, un mecanismo que establece los precios eléctricos en función de la fuente de generación más cara en cada momento. Ese combustible suele ser el gas. No obstante, la alemana no plantea darle la vuelta como un calcetín, más bien propone correcciones y ajustes que rectifiquen los defectos que se perciben ahora. “El diseño actual ha dado buenos resultados y existe un apoyo general al sistema. Pero es fundamental que reduzcamos el impacto en los costes cuando el gas fija el precio de la electricidad”.














