Teherán sube el tono, con amenazas de muerte al presidente de EE UU e instiga a “golpear en la boca al agresor” para que “aprenda la lección”

Israel ha aumentado sus llamamientos a los iraníes a derrocar el régimen iraní ―relativizando implícitamente su capacidad de derribarlo sin una revuelta interna― después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diese por “casi terminada” la guerra en Oriente Próximo. Ambos ejércitos aliados han lanzado de hecho este martes sus bombardeos más duros, tras vislumbrarse la posibilidad de que Trump declare abruptamente el final del conflicto. Es, al menos, por lo que han venido apostando los mercados globales durante la jornada, con el Brent estabilizado en torno a los 92 dólares, tras rozar en la víspera los 120. “No buscamos una guerra interminable”, ha señalado el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar.

Las autoridades iraníes mantienen, mientras, un tono de reto cada vez más determinado. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani, es quien ha ido más lejos, al instar a Trump a cuidarse porque podría “ser eliminado”.

Tras detener los envíos a través del Estrecho de Ormuz (por donde pasaba una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo), la Guardia Revolucionaria ha afirmado además que bloqueará los de petróleo al Golfo a menos que cesen los ataques. También que ellos, y no EE UU, ni Israel, determinarán cuándo acaba esta guerra. Trump ha respondido amenazando con bombardear Irán con “20 veces más fuerza”.