El ejército de Israel ataca por primera vez la red ferroviaria, a horas de que expire el ultimátum de Washington. Trump amenaza con matar esta noche “una civilización entera”

Todo es violencia y malos presagios en Oriente Próximo a horas de que expire el ultimátum de Donald Trump a Irán para abrir el estrecho de Ormuz. El presidente de EE UU ha venido amenazando al país con distintas hipérboles (“hacerlo desaparecer”, “volarlo todo”, “devolverlo a la Edad de Piedra”…) si no alcanza un acuerdo antes de las 20.00 en Washington (02.00 de este miércoles en la España peninsular). Este martes, el único resultado es más escalada bélica y retórica. Israel y EE UU están lanzando una oleada de ataques contra infraestructura civil, que incluye puentes, una planta petroquímica y, por vez primera, la red ferroviaria. Washington ha bombardeado además Jarg, la isla de donde salen casi todas las ventas iraníes de petróleo al exterior y que Trump amenaza con invadir. Y Trump recurre directamente al lenguaje genocida: “Una civilización entera va a morir esta noche”. La Guardia Revolucionaria iraní advierte de que responderá “más allá de la región” si Washington cruza “líneas rojas”.

El presidente estadounidense ha sentado las bases de lo que puede ocurrir esta noche con un mensaje en redes sociales en el que ha superado el nivel de violencia con el que había venido amenazando. Si en días previos había anunciado abiertamente su intención de cometer crímenes de guerra, con su promesa de destruir infraestructura civil y llevar a Irán a la “Edad de Piedra”, este martes subía su propia apuesta al amenazar con arrasar una civilización entera, como un moderno Gengis Kan armado con bombas MOAB y cabezas nucleares. “No quiero que ocurra, pero probablemente pase así”, pronosticaba.