Teherán desmiente haber pedido un alto el fuego, como dijo el mandatario republicano, al tiempo que lanza su mayor oleada de misiles contra Israel de las últimas semanas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apunta cada vez con más insistencia a que se acerca el momento de ordenar la salida de sus fuerzas de la guerra contra Irán. También algunos líderes iraníes, que durante los últimos días habían acusado a EE UU de aparentar interés en negociar para ganar tiempo y acumular fuerzas en la región, han dado indicios de una posible apertura hacia el diálogo. E incluso Israel, a priori el socio más interesado en continuar la batalla, empieza a emitir señales de desescalada. El mandatario estadounidense tiene previsto pronunciar este miércoles un discurso a la nación en el que hará un “importante” anuncio sobre el conflicto.

Tras anunciar el martes que Estados Unidos podría dar la ofensiva por terminada “en dos o tres semanas”, haya acuerdo de paz con el régimen de los ayatolás o no, Trump ha asegurado este miércoles que Teherán ha pedido un alto el fuego, una afirmación que el Gobierno iraní no ha tardado en desmentir, tachándola de “falsa e infundada”.

En un mensaje en redes sociales, Trump ha sostenido que “el presidente del nuevo régimen” en la República Islámica, “mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores”, “acaba de pedir a Estados Unidos un ALTO EL FUEGO”. Pero en una nueva señal contradictoria —una más de las innumerables que ha lanzado en este mes de guerra—, Trump sostiene que Washington se planteará ese alto el fuego “cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”. “Hasta entonces, ¡bombardearemos Irán hasta hacerlo desaparecer o, como dicen, devolverlo a la Edad de Piedra!”, añade. Tan solo 24 horas antes, había asegurado que lo que pasara con ese paso estratégico vital para el tráfico mundial de combustible y fertilizantes no era asunto estadounidense.