La vicepresidenta comunitaria Teresa Ribera remarca, en el mismo sentido, que “a los abusones no se les hace frente rompiendo las reglas y aceptando el abuso”
El orden internacional basado en reglas está herido de muerte por la guerra de Rusia contra Ucrania, la de Israel en Gaza y el conflicto lanzado por Donald Trump y Benjamín Netanyahu en Irán. Quizá está finiquitado. Y en el seno de la Unión Europea se debate si trabajar para reconstruirlo, o darlo por muerto, seguir adelante y reformarlo. Este martes, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha insistido en que la Unión Europea debe seguir trabajando para defender las normas globales. Y que estás todavía sirven a la UE. “Los europeos debemos defender el orden internacional basado en normas. Debemos defender los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, tal como se describen en nuestros Tratados”, ha afirmado. El portugués, encargado de dirigir a los jefes de Estado y de Gobierno para establecer las prioridades de la UE y de la representación de la Unión en el exterior, ha contradicho así a la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, que el lunes dio por finiquitado el orden global, aseguró que Europa ya no puede seguir siendo su guardián y llamó a reformarlo.







