La comisión judicial había fijado este jueves 12 como el día de la expulsión, pero serán sus abogados quienes entreguen las llaves

No habrá final de película este jueves en el convento de Belorado (Burgos), donde desde hace casi dos años viven atrincheradas las monjas clarisas rebeldes que se separaron de la Iglesia católica en mayo de 2024. El Tribunal de Instancia de Briviesca (Burgos) había fijado a las 9:30 de este jueves 12 como el día para su expulsión. Serán los dos abogados, Florentino Aláez y Enrique García de Viedma Serrano, los que entreguen las llaves del monasterio tras una interminable batalla judicial.

Lo explica así Aláez, uno de los letrados de las monjas: “La semana pasada tuvimos una videoconferencia los dos abogados, el jefe de prensa [Francisco Canals] y las monjas, y estas decidieron no estar presentes el día del desahucio. Paco [Canals] insistía en que iba a ser un momento histórico, con la Guardia Civil y todo, y que había que grabarlo... Pero las monjas dijeron que no, que les resultaba demasiado desagradable. Varias han cogido ya sus cosas y de aquí al jueves lo harán las demás: no quedará ni una el día del desahucio”.

Adónde irán mientras consigan otro lugar para seguir con una “vida comunitaria estable” es todavía una incógnita. De momento, se están quedando en casa de amigos y familiares y, según Aláez, el monasterio de Orduña podría ser una “solución temporal” de transición. Sobre ese monasterio también pesaba una orden de desahucio que está momentáneamente suspendida. Son tres los monasterios que pertenecen a la orden de Santa Clara, la de las monjas rebeldes: Belorado, Orduña y Derio. “A Derio no quieren ir porque lo consideran la causa de todos sus males... Allí hubo apariciones diabólicas nocturnas, cosas raras que no se arreglaron ni con exorcismos. Lo relataron al New York Times”, explica Aláez.