El juicio por el desahucio de las exmonjas del Monasterio de Belorado (Burgos) ha quedado visto para sentencia este martes en una vista oral en la que las exclarisas han defendido ser las legítimas propietarias del inmueble, mientras el Arzobispado ha insistido en que dejaron de formar parte de la comunidad religiosa cuando decidieron abandonar la Iglesia católica.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Briviesca (Burgos) ha acogido esta mañana el juicio por la demanda de desahucio presentada por el Arzobispado contra las ocho exmonjas que siguen en el Monasterio de Belorado, excomulgadas en junio de 2024 por un delito de cisma.
En declaraciones a los medios a su llegada al tribunal, Sor Paloma (Susana Varo) ha insistido en que están tranquilas y “con la conciencia muy tranquila”, y ha acusado al comisario pontificio y arzobispo de Burgos, Mario Iceta, de “cobarde” por no asistir a la vista oral, dejando la representación en sus abogados, y de actuar solo bajo “su propia ambición para quedarse con el monasterio”.
El abogado de las exmonjas, Florentino Aláez, ha basado su defensa en que las personas jurídicas gozan de libertad religiosa y, por tanto, del derecho a separarse de una confesión religiosa, y ha insistido en que cuando tomaron la decisión en mayo del pasado año lo hicieron como comunidad religiosa.






