La comunidad cismática busca monasterio o sede, al margen de la Iglesia, tras la sentencia que las echa de sus inmuebles eclesiásticos
El desahucio acordado para el próximo 10 de febrero por el juzgado de Briviesca (Burgos), que instruye el caso de las monjas cismáticas de Belorado, supone que las siete religiosas que quedan en el inmueble estén buscando alternativa habitacional. El alzamiento judicial ratificado recientemente por la Audiencia Provincial avala el empeño del Arzobispado de expulsar del monasterio a las exclarisas, que fueron excomulgadas después de romper con las tesis de Roma en mayo de 2024. Las mujeres han emitido un comunicado para presentar un “plan de expansión de monasterios” mediante la campaña
-link-track-dtm="">queremosunconvento.com, que ruega “solidaridad a los españoles” para que les ofrezcan algún espacio donde alojarse, toda vez que la Iglesia impide que recalen en cualquier otro espacio religioso tras ser expulsadas.
“Con esta iniciativa buscan establecerse en algún lugar de la España vaciada, donde abundan centenares de construcciones, fincas rústicas e incluso conventos abandonados, para continuar con su tradición de casi 700 años”, describe el comunicado de las siete mujeres que siguen residiendo en Belorado. En diciembre la Guardia Civil accedió al lugar por orden judicial para llevarse a cuatro monjas ancianas y con patologías que no estarían recibiendo las adecuadas prestaciones sanitarias acordes a su edad. La hermana superior de la comunidad fue detenida hace unas semanas acusada de vender patrimonio religioso de forma irregular en alianza con un anticuario de la zona, aunque quedó en libertad posteriormente mientras se investigan los hechos. Esta sucesión de reveses judiciales se unen al principal: al desahucio previsto para el 10 de febrero en su monasterio de Belorado, con el matiz de que por los tiempos de las comunicaciones y los plazos judiciales podría suceder el 20, aunque en ambos casos las exmonjas deberán abandonar el inmueble.






