El aumento de los precios y el deterioro del nivel de vida están sacan a los empleados a la calle. En las movilizaciones exigen la aplicación del salario mínimo
La revisión salarial que debía realizar la empresa a principios de año era su última esperanza, pero al ver que el ajuste acordado no se adaptaba a la subida del coste de vida decidieron pasar a la acción. El 9 de febrero, miles de trabajadores del fabricante egipcio de ropa deportiva Jade Textile, proveedor de marcas como Nike y Lacoste, iniciaron una huelga en los talleres de la empresa en la ciudad 10 de Ramadán, a las afueras de El Cairo, y en Ismailía, en el canal de Suez, para protestar contra sus bajos salarios, una subida anual injusta y el deterioro de sus condiciones de trabajo.
Su demanda principal era clara: aumentar el salario base a 10.000 libras al mes (180€). Según el Centro de Servicios Sindicales y para Trabajadores (CTUWS, por las siglas en inglés), una entidad independiente de defensa de los derechos laborales, la empresa intentó desactivar la huelga con vacaciones obligatorias y amenazas de denuncias y despidos. Pero al final accedió a negociar, tras la mediación del ministerio de Trabajo, y aceptó una reestructuración salarial.







