Al menos 167 personas son arrestadas desde agosto en una campaña que activistas consideran dirigida a disciplinar a las clases trabajadoras, sobre todo a mujeres
Las publicaciones, en decenas de casos, siguen un patrón prácticamente calcado: el Ministerio del Interior de Egipto comparte en su cuenta oficial de Facebook una foto de las personas detenidas con el rostro difuminado, vistiendo ropa de casa y, expuesto delante de ellas, dinero y otros objetos confiscados, como teléfonos y equipos fotográficos. En cuestión de minutos, el suceso salta y se propaga por varios medios de comunicación. ¿El delito? A menudo, haber utilizado una aplicación digital para publicitar o compartir contenido tachado de “inmoral”.
En los últimos meses, este tipo de detenciones se han acelerado en Egipto, donde las autoridades recurren a cargos que grupos de derechos humanos consideran imprecisos, como violar “los valores de la familia” y la “moral pública”, para detener a creadores de contenido por vídeos no políticos subidos a las redes que tildan de “indecentes”. Los primeros casos se remontan a 2020. Desde entonces, al menos 327 personas han sido detenidas en 252 causas judiciales, según un informe reciente de la Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales (EIPR). Pero en los últimos meses estas detenciones se han acelerado. Desde agosto, al menos 167 personas han sido arrestadas en 134 causas judiciales, según la EIPR, lo que equivale a más de una al día en los últimos cinco meses. La mayoría (107) fueron de nuevo mujeres, en lo que la EIPR juzga como un intento de controlar sus elecciones personales de vestimenta e imagen para que se ajusten a un ideal más conservador e idealizado de mujeres de clase trabajadora.







