A lo largo y ancho del mundo árabe, y en Egipto en particular, una de las actividades favoritas durante el mes sagrado islámico de Ramadán, que este año cayó en marzo, es algo tan sencillo como reunirse con la familia alrededor de la tele, sobre todo después de haber roto el ayuno. Se trata, con diferencia, de la época del año con las mayores audiencias, por lo que las cadenas de televisión compiten con series de grandes presupuestos que luego suelen marcar tendencia.
Aprovechando el impacto que tienen las series más seguidas durante el Ramadán, desde hace años hay varias producciones en Egipto que apuestan cada temporada por abordar cuestiones sociales delicadas y controvertidas, en ocasiones incluso tabú, como por ejemplo la violencia machista, el divorcio, el acoso sexual y la salud mental. La audiencia ha mostrado un apetito constante por este tipo de telenovelas, producidas para invitar a la reflexión y generar debate.
Este año, la serie que se llevó la palma fue Lam shamsiya, que podría traducirse por algo así como La L silenciosa. La telenovela, protagonizada por Amina Khalil, una de las actrices egipcias más famosa, recorre la historia de una profesora en una escuela internacional que, en la fiesta de cumpleaños de su hijastro, se da cuenta de que el mejor amigo de su marido se comporta de forma inapropiada con el niño, lo que la alarma de inmediato.







