Su creador, Santiago Segura, y varios expertos analizan al grotesco personaje y lo encuadran en el actual momento social, entre la lucha por los derechos y la sensación de futuro abolido

Hay quien data el inicio del apogeo woke —es decir, la sensibilidad por los derechos de las minorías históricamente oprimidas— en 2014. Justo el año en el que se dio por concluido, con Operación Eurovegas, el ciclo de cinco películas de Torrente, un personaje que representa la más delirante y extrema versión de lo antiwoke: expolicía corrupto, machista, homófobo, racista, nostálgico del franquismo… Vistas desde hoy, aquellas películas parecen aún más grotescas, qu...

izás porque la sociedad ha suavizado sus modos comunicativos durante este tiempo. Torrente vuelve ahora, cuando lo woke pierde impulso, tras recibir el rechazo frontal de la derecha e incluso de sectores de la propia izquierda, y con el rumor del oleaje reaccionario recorriendo el mundo. ¿Casualidad? Probablemente sí… o fruto de los subtextos culturales que flotan en el ambiente. Donald Trump, decididamente, tiene mucho de Torrente.

Precisamente la nueva entrega, siempre dirigida e interpretada por Santiago Segura, se titula Torrente presidente. Entretanto, el cineasta se ha dedicado con enorme éxito al cine familiar, infinitamente menos controvertido, y en 2018 lanzó una comedia, Sin rodeos, con Maribel Verdú como mujer empoderada, que muchos interpretaron como una especie de redención feminista. No se sabe mucho del nuevo filme de Torrente, que se estrena el 13 de marzo, porque sus artífices han decidido no hacer promoción ni revelar demasiado de la trama antes del estreno; lo que sí ha trascendido son unas imágenes del rodaje donde se ve al desastrado personaje dando un mitin con una bandera del partido ficticio NOX, cuyo nombre, logotipo y color recuerda mucho al partido ultra, y real, VOX. Muchos lo han visto claro: si Torrente es de un partido, tiene que ser de VOX. Desde el otro lado, también hay quien prefiere asociar al personaje con el escándalo en torno a los socialistas Koldo, Cerdán y Ábalos, con los que el personaje comparte ciertas actitudes, unas similitudes que sirvieron de inspiración para algunos memes. Lo que realmente ocurre en la película, aún no lo podemos saber.