La caricatura de Vox es lo más gracioso de la nueva entrega de la saga, con Willy Bárcenas, El pequeño Nicolás, Mariano Rajoy, Alec Baldwin y Kevin Spacey en sus filas

Santiago Segura ha convertido el estreno de Torrente presidente en un fundido en negro sin datos ni información para los primeros espectadores de la sexta entrega de la saga de su personaje más popular y polémico, el expolicía franquista, machista, racista y del Atleti José Luis Torrente. La película se...

estrena hoy viernes en toda España en 1.000 pantallas en las que el siempre zafio y repugnante Torrente encontrará un nuevo sentido a su vida en las filas de Nox, trasunto sin disimulos del partido de ultraderecha Vox.

Si los títulos de crédito de la saga solían mirarse en James Bond, ahora lo hacen en la televisión ingenua de los años de la Transición y aquello de “Habla, pueblo, habla”. Después de 12 años desde Operación Eurovegas, Torrente no habla, vomita, y entre su pus, caspa y grasa se esconde alguna que otra perla. Torrente presidente es soez, excesiva y por momentos muy divertida.

La caricatura del partido de Santiago Abascal (un grupo de “cayetanos” y “madridistas”) centra lo mejor de una comedia abrumadora en su desfile de nombres propios (entre ellos los de figuras internacionales como Alec Baldwin y Kevin Spacey), que logra sus gags y trama más aguda en su visión de un populismo oportunista capaz de integrar en sus filas a un descerebrado como Torrente. Desde el líder embriagado de testosterona (Jacobo Carrascal) que interpreta Ramón Langa a esa cuadrilla de atildados asesores de chaqueta, corbata y jersey al hombro que interpretan Carlos Areces, Willy Bárcenas, Coté Soler o El pequeño Nicolás, las lustrosas oficinas de Nox son el contrapunto al bar guarro donde se reúne Torrente con su panda de amigos-frikis (“el verdadero pueblo”) y Gabino Diego a la cabeza.