Ese peculiar universo acerca del amor obsesivo y el culto a los objetos que protagonizan Kemal Basmacı y su amada Füsun, en una de las novelas más famosas del Nobel turco, es ahora una serie de nueve capítulos

Hay una manera disparatada pero sentimental y tierna de volver a Estambul a través del visillo vintage de los años setenta y ochenta. Es la que nos llevaría a contar hasta 4.231 colillas de cigarros de la marca turca Samsun, pero observando, cual perito experto en obsesiones, si las colillas están retorcidas o no, si tienen restos de carmín o no, si están apuradas hasta el filtro o no. Toda esta minuciosa tarea, en principio pueril, nos metería de lleno en la novela El museo de la inocencia

a>, ese peculiar universo acerca del amor obsesivo y el culto a los objetos que protagonizan Kemal Basmacı y su amada Füsun. Quizá sea la novela más famosa y compartida del escritor turco Orhan Pamuk.

El autor quiso en su día trasvasar su novela a un espacio físico. De modo que se empeñó en construir y diseñar un coqueto museo acorde, planta por planta, con los intríngulis de la historia. El museo-novela o la novela-museo (como se quiera), se halla en las callejas del pintoresco barrio de Çukurcuma. La historia amorosa y compulsiva del rico empresario Kemal con Füsun (su venerada damisela y pariente lejana más pobre), quedó registrada hasta el ultimísimo pormenor en las 74 vitrinas de este museo de objetos y recuerdos que abrió en 2012 (se exponen tras una mampara esas 4.231 colillas datadas con su fecha exacta).