Han pasado cinco años desde la gran apuesta de Antena 3 por las series turcas. En julio de 2020, el canal se lanzó a programar Mujer en el horario de máxima audiencia. Era la primera serie de este origen en colarse en la franja estelar en uno de los principales canales generalistas en abierto. Desde entonces han sido ya unas cuantas las que han pasado por esa franja: Mi hija, Inocentes, Hermanos, Renacer, Una nueva vida… Tierra amarga se hizo un hueco en las tardes de Antena 3. El último paso ha sido estrenar otra producción turca de corte histórico, Imperio, en el prime time de La Sexta.

Otros canales han intentado sumarse a esa luna de miel entre España y la producción televisiva otomana. Telecinco lo intentó en 2021 con Love Is in the Air sin demasiado éxito (aunque sí dio muy buenos datos a Divinity). Incluso Netflix eligió España para el desarrollo de Si lo hubiera sabido, una comedia creada por Ece Yörenç (autora de Fatmagül y Sühan: Venganza y amor) y adaptada por Irma Correa, que recaló en España después de que su producción fuera paralizada en Turquía por no cumplir con la orden del Gobierno turco de que se eliminase la homosexualidad de un personaje.

No pasó mucho tiempo antes de que la producción nacional mirara hacia las historias provenientes de Turquía en busca de inspiración. Alba, Heridas, e incluso Sueños de libertad tienen su origen en series turcas para, en ocasiones, seguir después derroteros diferentes.