El presidente confía en que suceda como con el reconocimiento a Palestina. Sánchez logra impacto internacional y compacta a la mayoría

Su perfil internacional vuelve a convertirse en la gran baza política de Pedro Sánchez. Después de unos primeros días en los que dejó el protagonismo a sus ministros, el presidente ha decidido entrar de lleno en la

"_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2026-03-05/no-a-la-guerra-sanchez-rescata-23-anos-despues-el-historico-lema-de-la-izquierda-contra-bush-y-aznar.html" data-link-track-dtm="">batalla política contra la guerra desatada por los ataques de Donald Trump y Benjamín Netanyahu sobre Irán. Sánchez multiplica contactos internacionales en las últimas horas para intentar arrastrar a otros líderes, especialmente a los europeos, al rotundo “no a la guerra” que pronunció este martes por la mañana desde La Moncloa.

El presidente ha hablado con el francés Emmanuel Macron, Ursula von der Leyen, António Costa y otros líderes europeos, además del brasileño Lula da Silva, la mexicana Claudia Sheimbaum —“es muy respetable la posición del presidente de España en apostar por la paz”, ha dicho— y varios líderes de los países árabes, y por debajo también se está moviendo el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y el equipo de Sánchez en La Moncloa para intentar cambiar la posición dominante en Europa, inicialmente muy tibia frente a Trump, por otra mucho más parecida a la que tiene el propio presidente español.