Sánchez cree que el presidente de EE UU está más solo de lo que parece aunque los socios europeos evitan críticas más claras a su agenda intervencionista

España no apoya de ninguna manera al régimen de los ayatolás de Irán, y se ha sumado a todas las condenas dentro de la Unión Europea que se han hecho contra ellos, pero el Gobierno de Pedro Sánchez está absolutamente convencido de que la acción unilateral de Donald Trump y Benjamín Netanyahu es inaceptable y está movilizando todos sus recursos políticos y diplomáticos para condenarla y hacerle frente. El Gobierno español tiene la posición más firme de condena a la guerra de Trump y Netanyahu, y eso quedó muy claro en la reunión por videoconferencia de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE celebrada ayer, que no fue sencilla.

Según fuentes del Ejecutivo, España incluso llegó a frenar la reunión porque el comunicado era demasiado ambiguo y forzó, apoyada por otros países como Suecia, Irlanda, Dinamarca o Eslovenia, un texto más duro que aun así el Gobierno español considera muy insuficiente. Posiciones como las de Alemania, —que este domingo se ha declarado dispuesta, junto a Francia y al Reino Unido, a realizar las “acciones defensivas necesarias” para destruir las capacidades militares de Irán— e Italia, más cercanas a Netanyahu o Trump en este frente, hicieron imposible un texto más rotundo.