El Gobierno baraja un menú de opciones para defender al país, que ejerce la presidencia del Consejo de la UE

España está estudiando dar apoyo militar a Chipre ante los ataques que está recibiendo por parte de Irán y su aliado libanés Hezbolá, según fuentes gubernamentales. La decisión de no apoyar la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Teherán, y no permitir el uso de las bases españolas de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) en esta operación no es incompatible con el apoyo militar a un miembro de la UE como es Chipre. En el primer caso se trata de un acto de agresión que vulnera el derecho internacional, carece de cobertura jurídica y un objetivo claro. El segundo es un acto de solidaridad en defensa de un socio que pide ayuda ante un ataque exterior. Uno debilita el orden internacional y otro fortalece a Europa. Para mayor simbolismo, Chipre ostenta este semestre la presidencia de turno de la UE.

El presidente Pedro Sánchez habló el pasado lunes con el presidente chipriota, Nikos Christodoulides, a quien trasladó “todo el apoyo y la solidaridad” de España ante el ataque sufrido el domingo por la noche. El impacto de un dron, atribuido a la milicia libanesa proiraní Hezbolá, en la base británica de Akrotiri obligó a cancelar la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE, prevista para el día siguiente en la isla.