Estados Unidos retira sus aviones cisterna de Morón al no obtener permiso para usarlos en la operación Furia Épica

España rechaza prestar apoyo a la operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y se desmarca de la posición adoptada por Francia, Alemania y Reino Unido, que se han mostrado dispuestas a emprender incluso “acciones ofensivas proporcionales” en respuesta a los ataques de Teherán contra los países del golfo Pérsico y Chipre. “Cada país toma sus decisiones en política exterior. España tiene una posición muy clara: la voz de Europa tiene que ser en estos momentos una voz de equilibrio y moderación, de trabajar por la desescalada y para que se regrese a las mesas de negociación”, ha dicho este lunes el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. “Una lógica de violencia como estamos viendo solo lleva a una espiral de violencia y acciones militares unilaterales fuera de la Carta de Naciones Unidas, fuera de cualquier acción colectiva, no tiene ningún objetivo claro. Europa debe defender el derecho internacional, la desescalada y la negociación”, ha insistido.

El ministro ha condenado los ataques “absolutamente injustificados” de Irán contra los países del golfo Pérsico y, en particular, contra Chipre, un país de la UE que este semestre ejerce la presidencia rotatoria de la Unión, a la que ha transmitido “todo el apoyo y la solidaridad”. Pero ha optado por ar una respuesta diplomática a estas agresiones: ha convocado al embajador iraní en Madrid, Reza Zabib, y le trasladado “el rechazo y la condena” de esos ataques, cuya cese inmediato le ha reclamado, recordándole que también ponen en peligro a los 30.000 españoles que se encuentran en la región.