El Gobierno chipriota carga contra Londres y exige que le aclare el uso que van a dar a las instalaciones militares que tiene en la isla
La gravísima crisis en Oriente Próximo ha rozado también territorio europeo. Pocas horas después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, anunciara este domingo su decisión de autorizar a Estados Unidos el uso de las bases del Reino Unido para lanzar ataques contra los depósitos iraníes de misiles, un dron impactaba contra las instalaciones militares de la RAF (Royal Air Force) de Akrotiri, en la isla de Chipre, país miembro de la Unión Europea. El Ministerio de Defensa británico confirmó a medianoche (una de la madrugada del lunes, en horario peninsular español) el “ataque de un dron sospechoso” en la base, pero aseguró que los daños habían sido mínimos y no había provocado bajas.
Starmer intentó dejar claro, en su comparecencia ante el Parlamento británico, que su decisión de sostener a Washington no había sido consecuencia del ataque con dron ―de hecho, sin afirmarlo categóricamente, sugería que la había tomado antes―, la lectura era evidente.
Teherán quiere castigar al Reino Unido por el incremento de su ayuda a los ataques lanzados por Estados Unidos. Y su represalia ha extendido a Chipre, miembro de la UE el actual conflicto de Oriente Próximo, donde el Reino Unido tiene dos bases ―Akrotiri y Dekhelia― que están bajo su soberanía.















