Algunas experiencias oníricas cumplen una función liberadora que permite al cerebro procesar los sentimientos reprimidos en el subconsciente y favorecer el bienestar psicológico

El universo de los sueños tiene aún muchos interrogantes. Las experiencias oníricas son impredecibles y, a menudo, están dominadas por la mente de la persona que sueña. Desde que Sigmund Freud abriera una nueva comprensión del inconsciente a finales del siglo XIX, con su libro La interpretación de los sueños, se han realizado innumerables estudios que hoy se desentrañan desde varios campos d...

e conocimiento. La respuesta a la pregunta ¿por qué soñamos? continúa en campo de investigación; sin embargo, lo que sí se sabe es que una de las funciones del sueño es la capacidad de transformar y gestionar las emociones.

La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos (NSF) explica cómo los sueños son experiencias mentales que ocurren cuando nuestro cerebro está en estado REM o sueño profundo, la etapa más asociada a los sueños, que estimula las áreas del cerebro fundamentales para la memoria, el aprendizaje y donde se procesa el estrés y los recuerdos, los cuales tienen mucha carga emocional. Es precisamente la catarsis durante el sueño la que tiene capacidad de transformar, sanar y regular las emociones reprimidas en el subconsciente. El diccionario de la American Psychological Association (APA) define catarsis como la expresión y liberación de emociones fuertes o reprimidas para superar problemas asociados con ellas. Según la teoría psicoanalítica, se debe a la necesidad de aliviar conflictos inconscientes. Por ejemplo, si te estresas por algo en el trabajo, necesitas liberar esos sentimientos de frustración y tensión. “La palabra catarsis se utilizaba como forma de purificación ritual de personas afectadas de alguna impureza. En psicología se utiliza como liberación o transformación interior suscitada por una experiencia vital profunda”, explica el doctor David López Gómez, psicoterapeuta, psiquiatra y director de menteAmente.