Todavía sin solucionar el ‘fair-play’ financiero, la dupla Flick-Deco busca un delantero y se aferra al liderazgo de Laporta a diez días de las elecciones

Cuando recuperó el poder del Barcelona en 2021, a Joan Laporta no le convencía la idea de que Ronald Koeman permaneciera en el banquillo del Camp Nou. Se lo dijo. Tampoco le fascinaba la opción de Xavi. Y lo comentó públicamente. Sin Johan Cruyff para aconsejarlo, Laporta de entrada descartó la opción de Pirlo, como también su ilusión de apostar por la escuela de entrenadores alemanes quedó aparcada. Una ilusión que se había generado tras leer u...

na entrevista en EL PAÍS a Ralf Rangnick, con el que posteriormente se reunió y que le dejó tres nombres en la cabeza: Tuchel, Nagelsmann y Hansi Flick. Despidió a Koeman por los malos resultados; a Xavi lo alejó del Barça su doble mensaje respecto de la confianza en la plantilla, mientras que Mateu Alemany y Jordi ­Cruyff perdieron poder en el área deportiva para que lo ganara Deco.

Fue justamente Deco el que rubricó la foto del actual Barça, que goza de buena salud desde el punto de vista deportivo, a diez días de las elecciones y pese a haber caído en las semifinales de la Copa. Meses atrás, tras el encargo de Laporta, que no olvidaba la conversación con Rangnick, Deco viajó a Londres a encontrarse con Flick. La conclusión fue que se encontraron con un entrenador con experiencia y que conocía el fútbol europeo. Pero, sobre todo, lo que convenció al área deportiva fue que Flick miraba al futuro como Deco y Bojan. Una diferencia sustancial respecto a Xavi. La idea de la dirección deportiva era proteger a Pedri y a De Jong, sin descartar la continuidad de Lewandowski, de la misma manera que creían que era complicado encontrar en el mercado un extremo mejor que Raphinha.Flick coincidía con el diagnóstico.